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Guía rápida y consejos para pasar un fin de semana en Córdoba

Córdoba, en Andalucía, es por derecho propio una de las ciudades más bonitas de España. Su historia, su ubicación y su gastronomía, entre otras cosas, son los principales atractivos para visitar la que fuese capital de Al-Ándalus.

Visitar esta bella localidad situada a orillas del río Guadalquivir y en la base de las montañas de Sierra Morena es una experiencia visual que alcanza su punto álgido cuando vemos su casco histórico, con sus encantadoras calles y preciosos patios y su ‘joya’, la Mezquita-Catedral.

Córdoba está muy bien comunicada y el hecho de que tenga estación de tren permite que los traslados sean sencillos desde muchos lugares de España. Desde Madrid por ejemplo, que fue desde donde partimos, el viaje se hace en AVE en menos de dos horas. Los Intercity, Avant, Alvia y Altaria también hacen el mismo recorrido, con diferentes paradas, y no hay mucha diferencia en tiempo y dinero. Lo mejor, como siempre os decimos, es comprar los billetes con mucha antelación. Los trenes más madrugadores y los que más tarde salen suelen ser los más económicos. Con un poco más de un mes de antelación podemos encontrar trayectos de ida y vuelta por menos de 70 euros, aunque todo depende de la temporada, de si es fin de semana…

También tenemos la opción de ir en coche privado o autobús (que es muy económico), pero el hecho de solo ir un fin de semana, el tema del aparcamiento y la comodidad del tren nos hizo decantarnos por este último transporte.

Para dormir, escogimos el Tryp Córdoba, un hotel de tres estrellas en la Avenida de Medina Azahara, a cinco minutos escasos a pie de la estación de tren (que está en la misma ciudad) y a diez del centro, ideal para lo que nosotros queríamos y con piscina en la azotea, que viene muy bien para darse un chapuzón después de un intenso día de calor. La noche en fin de semana nos salió por 80 euros con desayuno buffet (bastante completo, por cierto).

Hay opciones más económicas en hostales y apartamentos correctos, a partir de 45-55 la noche en fin de semana, pero aquí cuenta como siempre el presupuesto. Si el dinero no es problema tenéis hoteles que son una maravilla, como el Eurostars Conquistador, las Casas de la Judería o el NH Collection Amistad.

¿Qué vamos a ver en Córdoba? 

Es posible ver Córdoba en un solo día si nos organizamos bien, pero como siempre, por nuestra forma de ser, creemos que lo ideal es pasar dos jornadas allí. Solo así podremos disfrutar de la ciudad, de su gastronomía…y descansar, claro está.

Hay que tener en cuenta también que el calor (sobre todo si vamos en verano) provocará que hagamos todo con mucha más calma, como fue nuestro caso. Las temperaturas máximas de 40 grados (cuando fuimos había 34) os harán buscar las sombras y hacer varias paradas técnicas para tomar un refresco en cualquier bar (por supuesto dentro).

En Córdoba hay muchas cosas que ver, aunque lo principal está en el casco histórico. Allí podemos encontrar la Mezquita-Catedral, el puente romano, el Alcázar de los Reyes Cristianos, sus bonitas calles (como la calleja de las Flores, la calle Romero o todas las de la judería) y los patios…Y hasta ahí lo principal.

Ya fuera de lo que es el núcleo urbano tenemos Medina Azahara, que podemos visitar dependiendo del tiempo que tengamos, pero que dejamos en segundo plano por detrás de la Mezquita-Catedral y el Alcazar de los Reyes Cristianos.

La Mezquita-Catedral es el principal atractivo de la ciudad. La Torre Campanario es una de las partes que más llama nuestra atención, sobre todo porque se ve desde muchos puntos de la ciudad. El patio de los Naranjos, con sus naranjos, palmeras y fuentes es también increíble. Pero lo mejor, claro está, está dentro de la mezquita, donde encontramos 1.300 columnas de mármol, jaspe y granito sobre las que se apoyan 365 de herradura de ladrillo rojo y caliza amarilla.

La mezquita se empezó a construir en el año 786 por los conquistadores musulmanes, que levantaron el templo sobre una iglesia hispanorromana. Cuando los cristianos reconquistaron la ciudad utilizaron la mezquita para celebrar las misas y cuando el islam fue expulsado de España se adecuó con una remodelación que cambió la perspectiva original.

La entrada normal cuesta 10 euros, pero os recomendamos ir de lunes a sábado de 8.30 a 9.30 horas porque la entrada es gratuita. Toca madrugar, pero ahorraremos dinero.

Subir a la torre campanario cuesta dos euros. También hay una opción nocturna por 18 euros cuya entrada se puede comprar online.

Fuera de la Mezquita merece la pena ver la judería, el barrio en el que vivieron los judíos entre los siglos X y XV. Se encuentra situado al noroeste del templo, en la zona comprendida entre las calles Deanes, Manríquez, Tomás Conde, Judíos, Almanzor y Romero. Caminando por la Judería, por la Calle de los Judíos nos encontraremos con la estatua en bronce dedicada a Maimónides, el gran filósofo y médico judío-cordobés.

Por otro lado, situado a unos 100 metros de la Mezquita-Catedral encontramos el Alcázar de los Reyes Cristianos, fortaleza en la que conviven restos romanos, visigodos y árabes. Fue erigido en el año 1328 por Alfonso XI sobre fortalezas musulmanas y sirvió de estancia para los monarcas castellanos más importantes de la Edad Media. Además, fue sede de la Inquisición. Especial mención hay que hacer de sus bonitos jardines. La entrada cuesta 4,5 euros.

Otro de los grandes atractivos de Córdoba son sus patios. Si no vamos del 1 al 13 de mayo, días entre los que la entrada es libre por la fiesta de los patios (podremos ver muchísimos) tendremos que pagar 5 euros por ver solo un puñado de patios, eso sí, preciosos, También hay dos gratuitos, aunque no tienen un horario de apertura establecido.

Recorrer el puente romano, construido en el siglo I, es otro de los atractivos de Córdoba, sobre todo si lo hacemos al atardecer. Situado sobre el río Guadalquivir, fue el único puente con el que contó la ciudad durante 20 siglos, hasta la construcción del puente de San Rafael ya en el siglo XX. Es peatonal, por lo que se pasea sin problemas.

En el centro histórico, la casa Andalusí, que nos sirve para hacernos una día de como vivían los musulmanes en Córdoba en los tiempos del Califato, o el Palacio de Viana son otros de los sitios que podemos visitar, aunque en cualquier caso no son imprescindibles.

Tampoco debemos olvidarnos de Medina Azahara, una ciudad palatina que mandó a construir en el año 936 Abderramán III a las afueras de la ciudad. La pena es que solo queden ruinas de lo que fue una ciudad, aunque el hecho de haber sido restaurado y que podamos encontrar varios hallazgos arqueológicos dan atractivo al lugar. Si no tenemos coche, debemos depender del autobús o de coger un taxi hasta allí.

Un autobús turístico sale de martes a domingo a las 11:00 horas y los sábados y domingos también a las 10:00 horas, además de a las 16:30 horas de martes a sábado durante el verano, con salida desde la Avenida Alcázar, en el lado del río donde se encuentra el propio Alcázar.

Este autobús cuesta 8,50 euros ida y vuelta y da un plazo de 2 horas y media para visitar el recinto. Hay que reservar el día anterior en la oficina de turismo (muchos hoteles también aceptan reservas). La entrada es gratuita para los ciudadanos de la UE.

Dónde comer

Comer en Córdoba es un placer. Y no lo decimos solo por la calidad de su gastronomía, que es excepcional, si no también por sus precios, muy inferiores a los que podemos encontrar en otras grandes ciudades.

Nosotros os recomendamos en esta guía dos restaurantes: Casa Rubio y La Posada del Caballo Andaluz, donde dos personas pueden comer por unos 35 euros (17,5 euros cada uno con bebida y café incluido). Ambos están dentro del casco antiguo.

En Casa Rubio os recomendamos los boquerones, las croquetas (dos medias raciones) y el flamenquín (una ración). Con eso comeréis de sobra, creednos.

En el Caballo Andaluz también recomendamos pedir medias raciones. Los calamares, las albóndigas, el salmorejo y que pedimos estaban riquísimos. Eso sí, pedimos cada uno una ración de salmorejo y con una para compartir es suficiente.

Otra recomendación, todavía más barata, es el Bar Moriles y el Moriles Pata Negra, fuera del centro, aunque muy cerca. Están al lado y son del mismo dueño (de hecho comparten cocina). En Córdoba es difícil comer mejor por menos. Buenas raciones económicas de japuta y boquerones, entre otras muchas, ensaladas gigantescas, platos combinados…Nos pusimos hasta arriba por 27 euros (13,5 por persona) con postre y café y la verdad es que nos pasamos pidiendo. Si queréis ahorrar este es vuestro sitio.

También destacamos el Mercado Victoria, más de ambiente nocturno, aunque está abierto todo el día, para tomar un rebujito y unas ricas raciones en un buen ambiente.

Arturo Carretero
Trabajando para Republica.com y dedicando parte de mi tiempo libre a Viajealsol.com. Amante de los viajes, los deportes y el ocio en general